martes, 6 de mayo de 2008

La ranita de San Antonio




Es muy curioso ver el ritual nocturno de esta graciosa ranita descendiendo por el muro de mi patio para ver cómo remoja su verde trasero en el agua de la piscina. Terminada la primera fase de la operación, vuelta hacia arriba. Ahora toca ascender en busca de la seguridad de la frondosa hiedra. Hogar dulce hogar, parece pensar.

Pues sí, la ranita de San Antonio, como así la llaman, es una experta trepadora y saltadora, e incluso tiene cierta habilidad para cambiar el color de su piel según lo estresado que haya sido su día.

Por lo visto, antiguamente sustituía a los actuales "hombres del tiempo", ya que su costumbre de croar con insistencia antes de que descargaran las nubes hacía que algunos las utilizaran con este fin.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Bueno, realmente hace poco me enteré que se trata realmente de una Ranita meridional (Hyla meridionalis, muy parecida a la Ranita de San Antonio (Hyla arborea).

Daniel dijo...
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